Lunes 14 de Junio del 2021

Fin de año para el bachillerato popular de Bartolina Sisa

El campo educativo tuvo su cierre con las dificultades de la pandemia y los esfuerzos […]

Publicado el 30 diciembre, 2020 por Nicolás Rosales

El campo educativo tuvo su cierre con las dificultades de la pandemia y los esfuerzos realizados por la comunidad educativa. Lucía Beveraggi contó a LC7 la experiencia popular que llevan adelante en el Bajo Flores.

El 2020 ha sido un año difícil para la educación tradicional y para la educación popular también.  Los esfuerzos se redoblaron. En el Bachillerato Popular y Plurinacional Bartolina Sisa del Bajo Flores que funciona en el comedor “Agustina Cardozo” de la referente Maribel Daza y miembro de la Federación Bartolina Sisa, se hace todo a pulmón.

“El Bartolina Sisa una escuela secundaria que emergió en el 2019, tras el pedido de muchas mujeres provenientes de la economía popular, trabajadoras comunitarias, referentes barriales que tenían el anhelo o el deseo de terminar sus estudios secundarios. Nuestro trabajo se articula. Somos un grupo de educadores populares, y le fuimos dando forma a esta experiencia: un secundario para adultos con título oficial con Orientación en Gestión Comunitaria”, comenzó explicando la docente y educadora popular Lucía Beveraggi.

Un 2020 distinto

La integrante del Bartolina Sisa contó la experiencia de la educación a distancia: “En marzo nos sorprendió la pandemia y lo especial de la educación remota fue algo muy especial para todes. A muchos y muchas de las estudiantes no los conocíamos mucho y a otros no los habíamos llegado a conocer personalmente. Pudimos, a través de la virtualidad ir resolviendo obstáculos, y tuvimos clases todo el año de lunes a jueves de 19 a 20:30. Los y las estudiantes se esforzaron mucho, teniendo en cuenta también las dificultades económicas”.

Cierre de año

“Llegamos a diciembre con una emoción y conmoción muy fuerte. Realmente no podíamos creerlo: 16 estudiantes están en condiciones de pasar a segundo año. Decidimos hacer un cierre presencial porque lo necesitábamos en nuestros corazones, nuestros cuerpos. Este bachillerato levanta la bandera de la cultura originaria andina como su primer horizonte a conseguir, y hay algo de los rituales que a nosotros nos convocan. Hicimos un acto cuidado, con los protocolos. En la calle, en la vereda. Para algunos, ese fue el momento donde nos conocimos. Hubo mucha emoción. Los estudiantes estaban muy contentos de pasar de año. Cuando nos vimos las caras, fue una alegría inmensa. Hicimos la entrega de los boletines y los certificados. También reconocimos el trabajo del grupo de jóvenes que hacen un trabajo de acompañamiento y asistencia comunitaria y educativa a los estudiantes. Ellos habían hecho un curso de Educación Popular a través de un convenio con la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA (Universidad de Buenos Aires). Hacia el final hubo brindis y festejos”, detalló Beveraggi.

Por último, además de las docentes y el alumnado, estuvieron presentes el Embajador de Bolivia, Jorge Ramiro Tapia; la Directora de la Secretaría de Políticas de Cuidados Integrales, Carolina Brandariz; la Directora de Movimiento Evita, Natalia Speluso; el responsable del Movimiento Evita de la Comuna 7, Mariano “El Turco” Kritterson;  la especialista en género de la comuna, Bárbara Burga; el comunero Ulises Bertinnetti y el referente de la organización Flores Solidario, Marcelo D´Ambrosio.


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