Viernes 04 de Septiembre del 2026

Un nuevo desafío para los Guerreros

El básquet de Pedro Echagüe comenzó su participación en la Liga Metropolitana 2026, el torneo […]

Publicado el 24 agosto, 2026 por Juan Bertrán

El básquet de Pedro Echagüe comenzó su participación en la Liga Metropolitana 2026, el torneo local de mayor prestigio y exigencia, con un plantel que combina formación, experiencia e identidad.

Aquí tienes el texto adaptado siguiendo exactamente las mismas pautas:

  • Se destacan en negrita las frases más relevantes y datos clave fuera de los testimonios.
  • Los testimonios e intervenciones en directo figuran exclusivamente en itálica (sin negritas adicionales en su contenido).
  • Los nombres, apellidos y puestos/cargos de las personas mencionadas se destacan en negrita.
  • Se mantuvo la redacción original, revisando únicamente la ortografía y puntuación en pasajes menores.

Después de un año de festejos, Pedro Echagüe vuelve a afrontar un desafío mayor. La Primera del club de Flores regresó a la Liga Metropolitana de la Federación de Básquetbol del Área Metropolitana de Buenos Aires (FeBAMBA), una competencia que reúne a 48 equipos y que, además del título, pone en juego plazas para la Liga Federal 2027.

El salto llega después de una temporada que dejó una marca: Los Guerreros se consagraron campeones de la Copa de Oro 2025 y utilizaron los primeros meses de este año para preparar el plantel, ajustar el funcionamiento y adaptarse a las exigencias de una categoría en la que hacía varias temporadas que no competían.

“Venimos de salir campeones el año pasado. Los primeros seis meses que ya estábamos clasificados los tomamos como preparación, con la misma base del grupo”, explicó Tomás Curi, entrenador del equipo. El período, según describió, sirvió para “volver a encontrarnos con lo que fuimos el año pasado y subir el listón para la competencia que se viene”.

La preparación tuvo dos ejes principales: el aspecto físico y la construcción de una identidad de juego. Tomás “Rulo” Cairo, jugador y referente del plantel, señaló que el equipo puso “mucho énfasis en lo físico, para terminar de acomodarnos en todos los aspectos y afianzar el sistema de juego”.

Curi, en tanto, planteó una idea concreta para el equipo: intensidad como punto de partida. “Defender duro, correr la línea de pase y hacernos fuertes acá de local. Primero, desde la intensidad y, después, desde el buen juego”, resumió el entrenador.

Para Cairo, que juega en Echagüe desde hace más de diez años, el regreso a una competencia de esta magnitud tiene además un componente personal. “Jugar estas competiciones te pone contento. Siempre intentás dar lo mejor para que el club llegue a lo mejor posible”, afirmó el basquetbolista.

La relación entre el equipo y la institución es, justamente, uno de los rasgos que sus protagonistas destacan. Con más de 90 años de historia, Echagüe construyó una identidad estrechamente ligada al básquet porteño. El recorrido comienza en las categorías formativas y llega hasta la Primera, en un proceso que permitió que varios de los jugadores actuales crecieran dentro del club.

Para el dirigente Juan Scheines, la participación en la Liga Metropolitana representa “una gran oportunidad de volver a una competencia jerarquizada en el ámbito de FeBAMBA”. Pero también es una instancia para consolidar un trabajo que comenzó mucho antes de que los jugadores llegaran a la máxima categoría.

“Es también la posibilidad de seguir consolidando un plantel de chicos que viene jugando en formativas, que fue creciendo y hoy nos representa en Primera División, más la llegada de algunos jugadores ya consolidados, que tienen un pasado previamente en el club”, explicó Scheines.

El torneo comenzó el 19 de agosto y tiene un formato renovado. Los 48 equipos fueron distribuidos en cuatro grupos de 12 conjuntos y disputarán una fase regular todos contra todos. Los cuatro mejores de cada zona avanzarán directamente a los playoffs, mientras que los equipos ubicados entre el quinto y el duodécimo puesto tendrán una instancia de Play In, a partido único, para buscar su lugar en la siguiente etapa. El camino no será sencillo.

En ese escenario, Echagüe prefiere mirar el recorrido antes que anticipar resultados. “El objetivo es volver a establecernos en la categoría”, resumió Curi. La apuesta pasa por desarrollar una propuesta lo más profesional posible, pero siempre dentro de las posibilidades económicas de la institución.

El desafío deportivo también implica un esfuerzo institucional. La participación en una competencia de este nivel requiere recursos y organización, y el club busca apoyarse en su vínculo con el territorio para sostener el proyecto. Scheines, dirigente de la institución, explicó que la intención es fortalecer la relación con Flores, Parque Chacabuco y Parque Avellaneda y generar acuerdos con empresas y emprendimientos de la zona.

“Tenemos aproximadamente 1000 socios, más todo el grupo familiar de esos 1000 socios”, señaló el dirigente. La búsqueda apunta a generar una relación en la que el club pueda ofrecer a las empresas un vínculo con esa comunidad y, al mismo tiempo, conseguir recursos que permitan sostener la actividad deportiva.

Los Guerreros ya dieron el primer paso y ahora comienza el tramo más exigente. Como dice Curi, será cuestión de ir “paso a paso” y descubrir, partido a partido, hasta dónde puede llegar este nuevo capítulo de la historia de Echagüe.


Licencia Creative Commons

Esta obra está bajo una

Licencia Creative Commons Atribución 4.0 Internacional (CC BY 4.0).

Por favor no corte ni pegue nuestros contenidos, tiene la posibilidad de redistribuirlos usando nuestras herramientas.

Los comentarios están cerrados.

Para enviar su comentario debe estar registrado y haber confirmado
que ha leido y aceptado el reglamento de terminos y condiciones.