Domingo 04 de Diciembre del 2022

60 años de una pasión

El Centro de Radioaficionados Ciudad de Buenos Aires celebró sus seis décadas en el barrio […]

Publicado el 10 octubre, 2022 por Juan Bertrán

El Centro de Radioaficionados Ciudad de Buenos Aires celebró sus seis décadas en el barrio de Parque Chacabuco. En esta nota conocé sus comienzos, sus historias y qué actividades se encuentran realizando para recuperar el club después de la pandemia por la COVID-19.

¿Qué pasaría si fallara Internet y todos los sistemas de comunicación que utilizamos a diario? ¿Cómo nos contactaríamos? ¿Cómo pediríamos ayuda? Estas preguntas tienen su respuesta en los radioaficionados. Es que en situaciones como, por ejemplo, tragedias naturales como huracanes e inundaciones, los radioaficionados son fundamentales para operar las comunicaciones. Se estima que en la Argentina hay más de 16 mil radioaficionados con la licencia al día y 130 clubes que funcionan en todo el país.

En Parque Chacabuco se encuentra el Centro de Radioaficionados Ciudad de Buenos Aires (LU5CBA), en la calle Achával 951. Un club que el pasado 21 de agosto cumplió 60 años de existencia y lo festejó con una celebración en donde estuvieron presentes socios e invitados.

A lo largo de la jornada, Jorge Motto, presidente de la institución, comentó el trabajo diario que se realiza para levantar a la institución. Además, en el festejo se entregaron los certificados “60 aniversario LU5CBA” a los operadores presentes y las instituciones e invitados recibieron un Diploma de Honor como agradecimiento por el apoyo brindado al club en todos estos años.

Ante nuestra consulta, Motto expresó que “en el 60° aniversario hicimos una reunión con todos los socios, autoridades de instituciones del barrio y comuneros. La idea fue reunirnos con el barrio” y que “se recordó a la gente que pasó por el club, en particular a la primera Comisión Directiva, y vinieron socios de los primeros años del centro. Se trabajó mucho y se pasó una buena tarde festejando los 60 años de la institución”.

Por otro lado, el presidente del centro remarcó que ser radioaficionado “es un hobby. Es una pasión. Somos fanáticos de la radio. Tratamos de hacer las cosas lo mejor posible, levantar el club, porque es una actividad de bien público sin fines de lucro” y que “somos 115 socios y el número va en aumento. Por estatuto, los cursos que damos son gratuitos para los socios. La institución está tratando de salir adelante. Estamos levantando”.

Motto, quien cuenta con más de 50 años como miembro de la institución, subrayó el carácter familiar y barrial de esta actividad: “Vengo de una familia muy conectada con esto. Mi abuelo por parte materna fue el primero que tuvo la licencia del LU7AT, que se escuchaba en todo el mundo. La pasión por esto viene de mi abuelo. Me acuerdo que él se sentaba todo el día con el equipo que fue fabricado por él. Era un aparato muy grande, pero le gustaba y se la pasaba todo el día trabajando”.

Actualmente, el centro se encuentra en una etapa de recuperación y puesta en valor de la sede social después de las dificultades que les presentó la pandemia. Esta recuperación incluye el acondicionamiento de una sala de computación para brindar cursos que permitan incorporar las nuevas tecnologías a la labor del radioaficionado. A su vez, en el centro se brindan cursos para iniciarse en la actividad, funciona un gimnasio y se brindan actividades recreativas para chicos y chicas.

“A los cursos de radioaficionado vienen chicos de todas las edades y queremos ir a dar charlas en las escuelas sobre lo que es ser radioaficionado. La idea es llevar un equipo de campaña y mostrarles cómo hacemos comunicados. Esto es darles cultura. La idea de los radioaficionados es hermanar y no dividir. Acá todo se hizo y se hace a pulmón. Todas las donaciones que hubo y las edificaciones que ves fueron hechas por los socios”, señaló el directivo, quien tiene más de 50 años como miembro de la institución.

Radioaficionados de ayer y hoy

El Centro de Radioaficionados Ciudad de Buenos Aires fue fundado el 17 de agosto de 1962 en un pequeño local donde funcionaba la Unión de Comerciantes “Parque Chacabuco”, en la calle Avelino Díaz al 1500.

El proyecto fue impulsado por 15 jóvenes apasionados y creció rápidamente, lo que obligó a cambiar de sede en repetidas oportunidades. Primero, pasó por el natatorio municipal del parque y, luego, en agosto de 1966, se trasladó al Centro de Educación Física y Deportes “Chacabuco”.

Finalmente, viendo el crecimiento de la institución, la por entonces Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires decidió ceder el espacio donde funciona actualmente el club.

Motto comentó al respecto que “cuando nos dieron este predio, era un pozo. La municipalidad nos lo dio, pero con ciertas condiciones. Una de ellas era que dentro del primer año teníamos que tener una primera edificación. Entonces, se hizo todo a pulmón, se rellenó el pozo y se construyeron las primeras salas”.

Durante esos primeros años, la aeronáutica argentina cedió equipos radioeléctricos para el desarrollo de las actividades radiales y la Secretaría de Comunicaciones otorgó las licencias LU5CBA y la LU1CCC. Ya en la década del ´70, Radio Rivadavia se ofreció a terminar la construcción de la sala de radio del centro a cambio de poder realizar transmisiones de los eventos deportivos que se realizaban en la pista del Parque Chacabuco.

Esta es la misma sala que sigue transmitiendo y contactando personas hasta nuestros días.


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