Lunes 28 de Septiembre del 2020

Crece desde el pie

Una nueva experiencia nació en este contexto de pandemia: La Méndez. Una joven organización que […]

Publicado el 3 agosto, 2020 por Nicolás Rosales

Una nueva experiencia nació en este contexto de pandemia: La Méndez. Una joven organización que hace ayuda social en el Barrio Juan XXIII del Bajo Flores. De esto nos habla su referente Lucas del Pozo Méndez

Lucas del Pozo Méndez tiene 36 años. Es un “NyC”: nacido y criado en el Barrio Juan XXIII, del Bajo Flores. Lo lleva en la sangre, como un sentimiento. Conocer un poco su historia de vida nos ayuda a entender lo que surgirá después. Lo que lo moviliza hoy en día.

“Me conocen como Tweety, el pajarito”, así prefiere que lo llamen, como el personaje del dibujo animado. Su recorrido por la militancia empezó desde muy joven: “En el 96, empecé a militar de manera independiente, muy arraigado a los derechos humanos. De ir a los 24 de marzo, la noche de los lápices, bancando a las madres y a las abuelas de la plaza. Sin estar dentro de un movimiento político particular”, comienza la charla.

En esa etapa, Lucas pasó por altos y bajos. Estuvo en consumos problemáticos hasta el 2007, confesó: “Un día decidí dejar de consumir, cuando mi vieja me dijo: ‘vos estás para más’, ahí me hizo un click la cabeza. Y lo que hice fue mudarme de la casa de mi vieja a Palermo, tenía 22 años”.

Borrón y cuenta nueva. Nueva vida. Se corrió un poco para decidir “limpiarse”, como se dice. El contexto del Bajo Flores no ayudaba y sigue el relato: “Mi entorno consumía, mis amigos del barrio. Viéndolo a la distancia, había una ausencia del Estado. Una ausencia de referentes de personas grandes que necesitaba en este momento. Lo que nunca dejé fue estudiar. Estaba haciendo el magister para maestro de primaria, pero cuando estuve más limpio y empecé a sentir un poco más, porque el consumo te apaga la chispa del alma, me dí cuenta que mi perfil daba más para un profesor de secundaria”, aclaró Lucas.

Así empezó a estudiar en el Profesorado Joaquín V. González, para profesor de geografía. Está por la mitad de la carrera. Allí, comienza a militar orgánicamente. Primero en “La Gleyzer” que después se transformó en “Seamos Libres”. “Se armó un Bachillerato Popular del cual soy parte activamente hace unos 3 años. Soy profe, y además participé del armado del espacio por mis conocimientos de albañilería. Además integro una mesa nacional de educación popular. En el 2015 me dí cuenta que la militancia me estaba sacando mucho tiempo para mis estudios, y decidí tomar cierta distancia. De todos modos, mi formación política fue ahí. En su momento me postulé como comunero en la fuerza Alternativa Popular. Hoy Seamos Libres integra el Frente de Todos”, recuerda.

“La Méndez”, un nuevo espacio de trabajo social y territorial

“Cuando comenzó la cuarentena por el Covid-19, ví que en el barrio Juan XXIII había una ausencia grande del Estado. Me puse hablar con los pibes del barrio. Me junté con los chicos de Seamos Libres para activar otra vez al ver las necesidades más urgentes. Así, rápidamente se acercaron amigos de mi infancia y nos organizamos bajo este grupo de desarrollo territorial que se llama ‘La Méndez’. El nombre es honor a una maestra del barrio que nos cuidó toda la vida, hasta nos ha defendido de la policía en su momento. Fue una referente del barrio”, explicó.

Gracias a la conexión con otras organizaciones, Lucas nos dijo que recibieron materiales del “Seguimos Educando”, otros recursos como folletería para la  prevención del coronavirus y todo lo que refiere a elementos de desinfección, como alcohol en gel y otros productos necesarios.

“A raíz de esto, armamos una posta de salud, que es un gazebo para repartir estos materiales. Y empezamos a desinfectar los lugares comunes del barrio. Esto los hacen dos pibes del barrio que se cargan una mochila y desinfectan. Hasta el momento hemos hecho una sola olla popular, no nos fue tan bien. Porque observamos que a la gente le da un poco de vergüenza acercarse. Entonces lo que estamos haciendo ahora es levantar pedidos, ponemos un flyer y repartimos a domicilio. También recibimos bolsas de ropa, y repartimos bolsones de alimentos. Al ser pibes del barrio los que dan una mano, conocen las problemáticas”, describió.

Por último, el militante social hizo un diagnóstico de la realidad del Bajo Flores en este particular contexto: “Creo que el impacto económico y de laburo puede asemejarse a lo que fue el 2001, pero en lo social no. Porque la comunidad está organizada. Hay mucho trabajo social y territorial de las organizaciones. En el 2003 emergió la militancia de nuevo, y eso se conserva en los barrios. Si hay vacíos, lo ganan los transas, sobre todo en el Bajo Flores. Las fuerzas de seguridad continúan verdugueando a los pibes. Más policías no significan más seguridad, habría que lograr un control civil sobre las fuerzas”.

“Ver a los pibes entusiasmados, y apropiarse de ‘La Méndez’ es muy gratificante. Si bien soy el referente, es un espacio horizontal. Tenemos un lugar para la reflexión política.  Nosotros tenemos que ser los referentes. Somos el presente y el futuro que quiere mejorar el barrio. Llevamos dos meses nada más y somos 22. Un montón. Estar organizados es la única salida”, cerró la entrevista Lucas.

La Méndez recibe donaciones de alimentos y ropa. En las redes los encontrás como “la mendez juan XXIII”.


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