Lunes 09 de Marzo del 2026

La batalla contra el mosquito empieza en casa

Especialistas del CONICET advierten que, pese a la calma actual, las condiciones meteorológicas han mantenido […]

Publicado el 7 marzo, 2026 por Nahuel Conte

Especialistas del CONICET advierten que, pese a la calma actual, las condiciones meteorológicas han mantenido niveles elevados de Aedes aegypti similares a la temporada anterior.

Aedes aegypti, dengue, epidemia… No son términos que estén marcando la agenda de este verano. En efecto, los registros actuales se mantienen por debajo del periodo 2024-2025, que marcó un récord histórico en contagios y decesos. No obstante, la baja incidencia no significa que el virus haya desaparecido del territorio ni que la población de mosquitos sea escasa.

De hecho, la cantidad de mosquitos este verano es similar a la del año pasado. Esto responde a condiciones climáticas propicias: lluvias frecuentes y bien distribuidas, sumadas al intenso calor estacional. “Aedes aegypti, el mosquito transmisor del dengue, zika y chikungunya, se encuentra presente, y, de hecho, estamos aún en el pico de abundancia de la población de adultos” afirma la Dra. Nora Burroni, bióloga e investigadora del CONICET experta en ecología de mosquitos.

En cuanto al virus, la circulación en Argentina no es masiva por el momento, en sintonía con lo que sucede en el resto de la región según la OPS. La mayoría de los diagnósticos actuales corresponden a casos importados —personas que viajaron a zonas endémicas—. Sin embargo, el escenario es dinámico y no permite descuidos, ya que los picos epidemiológicos suelen ocurrir entre marzo y abril.

Bajo este panorama, la prevención doméstica es la herramienta fundamental. “Este mosquito se cría prácticamente en el 99% de los casos en nuestras casas (tanto en el interior como en el exterior), por lo que es esencial nuestro accionar para eliminar los criaderos y controlar su población”, explica Burroni. Cualquier objeto que junte agua es un riesgo: floreros, platos de macetas, baldes, botellas o rejillas. “Las hembras de Aedes aegypti ponen sus huevos en las paredes internas de recipientes que tienen o han tenido agua estancada, necesitan de las superficies sólidas para depositarlos pues los adhieren a estas”, añade la especialista.

¿Cómo podemos ayudar?

La estrategia más eficaz sigue siendo el descacharrado:

Eliminar objetos inservibles que acumulen agua.

Dar vuelta baldes y tapar recipientes.

Renovar el agua de floreros y bebederos de mascotas con frecuencia, cepillando bien sus paredes.

Este último punto es crucial, ya que los huevos son resistentes a la sequía y, si no se remueven físicamente, se activan al entrar en contacto con el agua, dando lugar a nuevos adultos en pocos días. Complementariamente, se recomienda el uso de mosquiteros y repelente en exteriores, dado que la hembra requiere alimentarse de sangre para poder desovar.

Cabe destacar que estas tareas de limpieza también deben sostenerse durante el invierno. El objetivo es eliminar los huevos remanentes de la temporada estival y evitar que encuentren criaderos disponibles cuando el ciclo de actividad reinicie en octubre y noviembre.

Mantener controlada la población del mosquito depende del esfuerzo colectivo: sin el vector, se corta la cadena de transmisión del dengue, el zika y la fiebre chikungunya.


Licencia Creative Commons

Esta obra está bajo una

Licencia Creative Commons Atribución 4.0 Internacional (CC BY 4.0).

Por favor no corte ni pegue nuestros contenidos, tiene la posibilidad de redistribuirlos usando nuestras herramientas.

Los comentarios están cerrados.

Para enviar su comentario debe estar registrado y haber confirmado
que ha leido y aceptado el reglamento de terminos y condiciones.