Viernes 16 de Enero del 2026

El rescate esperado

Tras meses de denuncias de organizaciones de protección animal del Bajo Flores, un perro que […]

Publicado el 8 enero, 2026 por Juan Bertrán

Tras meses de denuncias de organizaciones de protección animal del Bajo Flores, un perro que se encontraba en grave estado de abandono fue rescatado en el Barrio Rivadavia I. 

Una vivienda del Barrio Rivadavia I escondía una situación que, con el correr de los meses, se volvió insostenible. Un perro, con severos problemas de salud, permanecía en condiciones extremas de abandono. La intervención llegó luego de reiteradas denuncias vecinales y de una investigación impulsada por la Unidad Fiscal Especializada en Materia Ambiental (UFEMA), que permitió finalmente su rescate.

El fiscal a cargo de la UFEMA, Blas Matías Michienzi, delegó las tareas investigativas preliminares en la División Delitos Ambientales de la Policía de la Ciudad. A partir de ese trabajo se logró constatar la situación crítica en la que se encontraba el animal, lo que motivó el pedido de una orden de allanamiento ante la presunción de maltrato animal y omisión de cuidado.

La medida fue autorizada por la jueza Natalia Ohman, titular del Juzgado Penal, Contravencional y de Faltas Nº 17. El operativo se llevó a cabo de manera coordinada entre la División Delitos Ambientales y la División Perros de la Policía de la Ciudad, con la colaboración de la Dirección General de Gestión Animal del Gobierno porteño y su equipo de médicos veterinarios.

Durante el allanamiento, los profesionales comprobaron que el perro se encontraba abandonado en un espacio reducido, donde convivía con su propia materia fecal y sin recibir ningún tipo de atención básica. El diagnóstico veterinario confirmó un estado general de salud deficiente, un cuadro de alopecia generalizada en distintas zonas del cuerpo y condiciones de higiene y habitabilidad claramente inadecuadas.

Ante este escenario, la UFEMA dispuso el secuestro del animal y ordenó su traslado a una organización no gubernamental especializada en protección y defensa animal, donde será estabilizado y recibirá la atención veterinaria necesaria para iniciar su recuperación.

Sin embargo, detrás del procedimiento judicial hubo un trabajo previo, sostenido y poco visible, realizado por rescatistas del propio barrio. Manon Laugier y Guido Veneziale, integrantes de la organización Defendamos a los Animales, fueron parte activa del proceso y acompañaron el caso desde sus primeras etapas, especialmente en el plano jurídico.

“Nosotros tenemos todo un grupo de rescatistas, de mujeres en el Bajo Flores, que a través de determinadas redes va tomando cuenta de determinados maltratos que van sufriendo los animales y, ante este hecho, teníamos que actuar”, explicó Laugier.

Según relató, la situación del perro era conocida desde hacía varios meses. “Tomo conocimiento de la situación en el mes de agosto. Ya lo habían visto al perrito así, mal, en piel y hueso en junio. Incluso habían hecho la denuncia”, señaló. Frente a la falta de respuestas inmediatas, los rescatistas comenzaron a asistir al animal mientras el proceso judicial seguía su curso.

“Lo único que nos permitió la supuesta dueña era abrirnos la puerta para que le demos la comida. Lo hicimos desde el 14 de agosto hasta el allanamiento. Esta gente no quería darlo en adopción, pero tampoco alimentarlo”, explicó Laugier. Durante casi tres meses, el grupo se encargó de alimentarlo dos veces por día, en un esfuerzo constante para sostenerlo hasta que llegara una solución definitiva.

Ésta es una problemática que se repite en distintos puntos de la Comuna 7. Según indicó la referente, el abandono animal se profundizó en los últimos tiempos. “Actualmente, lo que está pasando en la comuna es que a los perros los están tirando a la calle. Hay mucho abandono de animales en este momento. Hay gente que se los está, de alguna manera, sacando de encima porque no tienen para alimentarlos, ni para llevarlos a la veterinaria”, advirtió.

Desde Defendamos a los Animales, organización que trabaja desde hace más de cuatro años en el territorio, remarcaron la importancia de la persistencia en las denuncias y de la articulación con el sistema judicial. “Hay que ser insistente, constante, para que el resultado se produzca. Lo importante es que los animales pasen a estar en una mejor situación”, sostuvo Laugier.

Finalmente, la referente subrayó la necesidad de seguir visibilizando estos casos para generar conciencia colectiva. “Es fundamental que se siga tomando conciencia del cuidado, del respeto a los animales, que son seres sintientes, personas no humanas”, concluyó.


Licencia Creative Commons

Esta obra está bajo una

Licencia Creative Commons Atribución 4.0 Internacional (CC BY 4.0).

Por favor no corte ni pegue nuestros contenidos, tiene la posibilidad de redistribuirlos usando nuestras herramientas.

Los comentarios están cerrados.

Para enviar su comentario debe estar registrado y haber confirmado
que ha leido y aceptado el reglamento de terminos y condiciones.